He aquí el sueño de Don Quijote:Don Quijote iba delante, detrás suyo una manada de hombres, todos ellos preparados para combatir.
Era un dia de verano, muy caluroso. Las armaduras les hacían sudar. Todos estaban puestos en fila, uno detrás de otro y su oponente igual, pero parecía que éste tuviera más hombres a su favor. Su rival era Álvaro de Tarfe, el protagonista del libro de Avellaneda.
No faltaba mucho para la gran batalla, jamás vista ni oída.
Don Quijote estaba orgulloso de lo que había conseguido, nunca imaginó que consiguiera tal.
Empezaron hablando los dos capitanes: Don Quijote exigió que digera que el lñibro de Avellaneda no era más que una farsa y, Álvaro de Tarfe se negaba rotundamente entonces, Alea iacta est, la batalla iba a empezar. Los dos protagonistas combatían entre ellos, cara a cara, frente a frente, al borde de la muerte y sólo uno sobreviviria.
Don Quijote sintió como todos los hombres se abalanzaban sobre él, gritaba, se movia, intentaba levantarse, pero nada, era inútil, no veía nada, una gran nube de polvo lo encubría todo.
Se levantó, Don Quijote había desperatdo de su sueño, con un final inesperado para él.
La abalancha no era más que una manada de cerdos,salió tan mal parado de las pisotadas de los animales que parecía un ecce homo.
La abalancha no era más que una manada de cerdos,salió tan mal parado de las pisotadas de los animales que parecía un ecce homo.
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